Aunque no es un concepto nuevo, la resiliencia se puso de nuevo en el candelero tras la llegada del Covid-19. Hoy hablamos sobre la importancia de la resiliencia organizacional en las empresas actuales.

Hablemos de resiliencia organizacional

Podríamos definir la resiliencia como la capacidad de las personas para adaptarse y superar circunstancias adversas, generalmente inesperadas.

Así, la resiliencia organizacional es la capacidad que presentan las empresas u organizaciones para adaptarse a los imprevistos que surjan en el entorno laboral.

Un claro ejemplo de resiliencia llegó con la situación pandémica provocada por el coronavirus. Tanto a nivel particular, como laboral, la sociedad tuvo que sobreponerse a todos los cambios que llegaron de manera abrupta a principios de 2020.

De este modo, fueron muchas las empresas que tuvieron que reinventarse y adaptarse a los nuevos tiempos para poder continuar con su actividad. Y, aunque hubo que aprender de manera acelerada, hay ciertas claves que pueden ayudar a mejorar la resiliencia organizacional.

Por un lado, es fundamental analizar a fondo cada empresa, para descubrir las capacidades, herramientas y vulnerabilidades existentes. Esto permitirá anticiparse ante cambios inesperados.

Por otro lado, cuidar de la salud de los trabajadores les puede ayudar a ser más resilientes. Ya no solo a nivel físico, sino también emocional.

Los empleados motivados y sanos psicológicamente hablando, se enfrentan mejor a los cambios en el entorno laboral. Además, manejan mejor situaciones estresantes y pueden aprovechar mejor las oportunidades que se les presentan en un entorno cambiante. Esto influye directamente en la resiliencia colectiva o grupal, especialmente en empresas que cuentan con equipos de trabajo.

Por todo ello, trabajar la resiliencia organizacional permite a las empresas mantener los recursos y hacer frente con éxito a lo inesperado.

Finalmente, es necesario tener en cuenta que si durante el proceso de adaptación a los cambios la empresa reubica a los empleados, deberá formarles adecuadamente frente a los posibles riesgos laborales a los que se enfrenten en su nuevo puesto de trabajo.